Las próximas elecciones en Estados Unidos están eclipsadas por un panorama global en deterioro, con nuevas y crecientes amenazas que exigen la atención inmediata del próximo presidente. Una tendencia preocupante de adversarios que se alían contra Estados Unidos está en desarrollo, con tropas norcoreanas desplegadas junto a fuerzas rusas cerca de la frontera con Ucrania, lo que plantea la posibilidad de una operación militar conjunta contra las tropas ucranianas. Esta colaboración, junto con los despliegues de drones iraníes, pinta un cuadro sombrío de un eje anti-estadounidense en estrecha colaboración que involucra a China, Irán, Corea del Norte y Rusia.
Mientras tanto, Estados Unidos está luchando con conflictos en aumento en Oriente Medio, donde la expansión de la guerra de Israel en Líbano y un devastador ataque aéreo en Gaza han tensado las relaciones con su aliado clave. La administración Biden también enfrenta desafíos con otro socio clave, Canadá, que ha acusado al poderoso ministro de Asuntos Internos de la India de ordenar la intimidación o asesinato de separatistas sijes en suelo canadiense.
Sumándose a la creciente lista de preocupaciones es un importante ciberataque por parte de hackers chinos, conocidos como "Tifón de Sal", que apuntó al expresidente Trump, al senador JD Vance y a asociados de la vicepresidenta Kamala Harris, lo que ha generado alarmas dentro de las agencias de inteligencia estadounidenses. Además, el próximo presidente heredará una serie de crisis en curso, incluyendo la interrupción del transporte marítimo internacional por parte de los rebeldes hutíes en Yemen, la toma de Haití por bandas criminales y una posible nueva crisis migratoria desde Venezuela. Mientras que las elecciones en Estados Unidos dominan el discurso público, el próximo presidente enfrentará un desafiante conjunto de desafíos globales que requieren una acción rápida y decidida.
axios.com
Global threats pile up while U.S. is locked in on election
