La ciberseguridad marítima es el iceberg que nadie ve venir.
El transporte marítimo, la columna vertebral del comercio global, se está adaptando a las cambiantes condiciones económicas, políticas y tecnológicas. Los avances en la tecnología han mejorado la eficiencia, trayendo innovaciones como el monitoreo remoto de carga, sistemas avanzados de gestión de energía y la automatización de diversas operaciones a bordo. Pero la modernización también conlleva nuevos desafíos de seguridad. Los barcos equipados con nuevas tecnologías se han convertido en objetivos atractivos para los delincuentes. Cualquier ataque a estos sistemas puede comprometer la seguridad y poner en riesgo vidas humanas. En marzo de 2024, ...