La salida de Rayner es una bom... Nota

La salida de Rayner es una bomba. Pero la verdadera crisis para Starmer puede acabar de empezar | Jonathan Freedland

El gobierno laborista, elegido hace un año, se enfrenta a graves desafíos y a una disminución de su popularidad. Un reciente escándalo que involucra a un alto cargo, Angela Rayner, ha provocado su dimisión. Este acontecimiento ha debilitado aún más a un gobierno ya en dificultades. El primer ministro, Keir Starmer, se enfrenta a una presión considerable. Se están haciendo comparaciones con una situación similar a la que se enfrentó Tony Blair. Sin embargo, el clima político y económico actual difiere significativamente de 1998. La salida de Rayner está exacerbando las dudas sobre el liderazgo de Starmer. El gobierno se está recuperando de este último golpe. La situación es crítica para el futuro del Partido Laborista.