Sacred Lodge: Reseña de Ambam | El álbum experimental del mes de Safi Bugel
(Avon Terror Corps) Matthieu Ruben N’Dongo intensifica la apuesta en un segundo álbum que crea una atmósfera inquietante a partir de electrónica enjambre, voces macabras y percusión polirrítmica.
Sacred Lodge es el proyecto paralelo del productor y artista sonoro parisino Matthieu Ruben N’Dongo. Enraizado en su investigación etnomusicológica, que explora el papel de la música en contextos rituales y su propia herencia ecuatoguineana, los resultados son inquietantes pero convincentes, caracterizados por una percusión intensa y electrónica enjambre. Pero mientras que su debut de 2019, Hijos Del Sol, estaba compuesto por instrumentales downtempo turbios, el seguimiento de N’Dongo aumenta la intensidad casi hasta el punto de ser irreconocible, con una colección de pistas fangosas y abrasivas.
Una de las diferencias más marcadas es el uso de voces, que anteriormente solo habían aparecido como texturas de fondo con eco. En Ambam, N’Dongo hace pleno uso de su voz. Inspirado en la tradición de los gritos de campo y los cantos rituales (específicamente del pueblo Fang, de donde proviene su padre), va desde gruñidos guturales al estilo metal hasta gritos y alaridos distorsionados; algunas letras se entregan en una cadencia jadeante, similar al rap. En la pista de apertura Wa Wa Ke Wa Wa Yi, el tono macabro de N’Dongo se compensa con la compositora y vocalista Sara Persico, cuya voz ahumada y seductora solo refuerza la atmósfera inquietante.